Evan Jones

Nació en los barrios bajos de Nueva York hace 32 años. Criado por una familia que tenía un secreto… cazaban los demonios que vivían en la Gran Manzana generación tras generación. Vivía en una pequeña casa con sus padres y su abuelo. Su madre llevaba una pequeña tienda en el barrio, y aparentaban ser una familia normal. Su padre empezó a enseñarle a cazar demonios, pero antes de que terminase su formación fue asesinado por un demonio ante los ojos de Evan, por suerte para él su abuelo estaba cerca y cosiguió eliminar al demonio antes de que el demonio eliminase a Evan.

La madre de Evan, hundida tras la muerte de su marido, decidió buscarse la vida en otro lugar y alejarse de tanto demonio y cosas sobrenaturales. Intentó llevarse a su hijo, pero su suegro se lo prohibió y la echó de casa.

Su abuelo continuó su formación, y para evitar distracciones lo educó en casa. No era bueno que tubiese algo en la mente que no fuese la caza, aunque comprendía que tendría necesidades humanas, así que cuando fue lo suficientemente adulto lo llevó a un club de alterne para que se “desahogase” sin necesidad de mantener un vinculo con la otra persona (cosa que según el abuelo había hecho débil al padre de Evan).

Pero eso no duró mucho, sólo hasta que Evan conoció a Angelica, una joven aparentemente normal de la que se enamoró. Se veían por la noche y entre ellos se creó un vinculo especial, algo para lo que Evan no había sido educado, algo que lo hacía sentir que en su interior había algo de humanidad, esa humanidad que se abuelo había tratado de eliminar, esa humanidad que le hacía débil. Evan seguía cazando demonios en Nueva York, pero siempre sacaba tiempo para estar con ella. Quedaban en el Central Park, donde les gustaba tumbarse y mirar el cielo durante horas, al menos hasta un tiempo antes de que amaneciera, ya que Angelica decía que entraba a trabajar a las seis. Así estuvieron dos años, hasta que Evan decició que ya era hora de presentar Angelica a su familia.

Por aquel entonces la madre de Evan había rehecho su vida, y se había vuelto a mudar a Nueva York. Se había casado con un cirujano y habían tenido una hija, Lucy, de 5 años… Evan invitó a su madre y a su familia a cenar en su casa, junto a su abuelo. No sabía el error que había cometido. Angelica llegó a su casa poco despues del anochecer, con una botella de vino, para intentar causar buena impresión. Durante la cena Evan se dió cuenta de que faltaba vino y fue a comprarlo, no muy lejos de su casa. Tardaría unos veinte minutos… veinte minutos que ambiaron su vida. Cuando llegó a casa se encontró a su madre y a su padrastro muertos en el suelo, y a Angelica con su cabeza en el cuello de la pequeña Lucy… Cuando Angelica levantó la cabeza descubrió la verdad, ella era una vampira. Tras una larga pelea Evan tenía inmovilizada a Angelica con una mano y una estaca de madera en el otro. Debía matarla, pero no pudo. Sus sentimientos impidieron que matase a un vampiro más. Por fin entedió lo que su abuelo le decía.

Evan decidió abandonar Nueva York, no había nada que le atase a ese lugar, ya que no pensaba regresar a casa de su abuelo, ya que estee ultimo le había echado por todo lo que había pasado en la cena, y por no haber identificado a una vampira aun estando tan cerca de ella… Viajó por varias ciudades cazando demonios, mientras que al mismo tiempo perdia la humanidad que le quedaba. Quería borrar al antiguo Evan para crear a un cazador perfecto, sin sentimientos, para así un día poder vengarse y acabar con Angelica… Y en este viaje llega a Sunnydale… la ciudad perfecta para desahogarte matando demonios y demás criaturas sobrenaturales.

Categorías: Cazadores freelance, Habilidades, Artes y Oficios, Humanos
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